jueves, 30 de abril de 2015

El escritor ama las palabras




El escritor ama las palabras
Porque en ellas
Representa sus ideas, ensoñaciones, imágenes
Por sus letras entreve la realidad
Recibe subvenciones, becas, honores
Para poder escribir, ama las palabras
Porque gracias a ese amor, sobrevive
¿Amar es un mero acto de supervivencia?
Amamos los que nos da cobijo, sustento
O amamos sin razón
¿Qué hace al embrión romper la cubierta que lo protege?
Que hace a la vida, salir al mundo
Sin siquiera saber si hay palabras.





martes, 28 de abril de 2015

El reloj nos invita




El reloj nos invita
A perpetuarnos en el movimiento
Un segundo se ha caído
Lo demás, permanece en pie
Mi Papá quería que le regale un reloj
Fue un deseo que no pude cumplir
Quizás porque quería llevarse algo mío
Un tiempo que se obsequia.
Que es el tiempo, si no se ajusta a una malla
Que no se mira, que no se lleva consigo
Es algo que nunca podré saber
Que es una vida sin poemas
Una casa sin flores.






domingo, 12 de abril de 2015

No te peines pensando en mí




No te peines pensando en mí
Podría creerme afortunado
Y no soy más que un pobre hombre
Ni siquiera el rey más poderoso de la tierra
Puede atrapar al sol
Con su esplendor retenerlo en su palacio
A doctrinarlo a una morada
En su propio reino tan diminuto, en su señorío
Su luz rige en el medio dia
En las alturas, redonda, como una moneda
No es más grande que uno de sus edificios
Aun mas espectacular, que el esplendor de una de sus montañas
Sin embargo el sol es todavía, aun más grande
Lo que puede llegar a imaginar
Un rey en la tierra
El rey viendo que el sol socavaba su reinado
Mandaba todas las noches, una de sus legiones
Para atraparlo llegado su atardecer
La brisa de la noche menguaba sus fuerzas
En el esplendor de una batalla
Pero pese a sus inquisidores y al oro de todos los monarcas
El sol vuelve a brillar al dia siguiente
En cada una de sus ventanas, del palacio, libre, imberbe, sagas a sus redes
Y el rey ve como va perdiendo su prestigio
Día tras día todas sus legiones
Y el sol no cesaba en su reinado
Y es para mi reino, el brillo de tu pelo
Su mismo sol y mis legiones
Las pacotillas de mis palabras.






domingo, 5 de abril de 2015

Es una leyenda urbana



Es una leyenda urbana
Que una mujer le enseño a su perro
A lamer dulce
Un dulce chirlo y espeso
Que comúnmente se utiliza en repostería
Que la mayoría le pasa el dedo
O lo unta a una tostada, o las masitas
Que carecen de dulce
Con una cuchara o un cuchillo
Cuando desayuna o en la merienda
Que los niños comen, inocentemente
Mientras preparan la tarea del cole, o ven la tele
Primer se puso un poco
De ese dulce, bajo sus piernas
Un poco más arriba de sus tobillos
Luego del lado de adentro de sus muslos
Bajo su falda
Y el perro se hizo adicto a lo dulce
Para mi es una leyenda urbana
Yo no creo en esas patrañas
Que un perro pueda hacer esas cosas
Primero una mujer me hizo adicto a los dulces
Luego se puso un poco de ese dulce, bajo sus piernas
Del lado de adentro de sus muslos
Cada vez que la veía llegar, la identificaba con lo dulce
Cada vez que escuchaba su voz
Llamándome, diciendo mi nombre, Pichu vení
Una alegría indescifrable, se volcaba dentro mío
Una satisfacción, que solo se podría comparar
A la que se provocan en mis glándulas salivares
Cuando tengo una idea de lo dulce
La proximidad de su piel, la cercanía del interior de sus muslos.







miércoles, 1 de abril de 2015

Stydio, muere



Stydio, muere
Para Stydio no es un problema la muerte
y que dios no exista
Para Stydio es muy meritorio, la nada
El problema para Stydio, es que dios exista
y le guste las matemáticas
stydio, muere
Y va al cielo
El cielo es como esos pasillos gubernamentales
Un corredor largo y bien iluminado
Y barias oficinas a los costados
No hay sala de recepción
Donde uno puede aclarar ciertas dudas
Avisar que llego, ¡¡llege!!
O preguntar, ¿Dónde estoy?
¿Usted quien es?¿es bueno o malo?
¡¿ que paso?¿porque estoy acá?
¿Que días es?,¿hace mucho que estoy…?
En cada puerta hay un cartel
En cada cartel una aseveración, en diferentes idiomas
En uno dice , Dios judío
En otra, una puerta mas allá, dios musulmán
dios cristino , dios evangelista, dios de los testigo de jeova
dios de las Tribu meridional del congo oriental.
Y así hasta llegar a la última puerta
Donde dice, Dios no existe
En cual de todas estas oficinas
Va Stydio
Se la pasa dando vuelta
Sin entrar en ninguna
En la última tiene ciertas dudas
Porque si Dios no existe
¿ Quien hizo estas oficinas, ilumino los pasillos
Fijo carteles, y puso música funcional?
En una de esa se le acerca
un personal de este lugar
Un ente con una extraña luz a su alrededor
Que con buenos modales
Le sugiere, que en los pasillos no se puede estar.






domingo, 22 de marzo de 2015

Cuenta la superstición




Cuenta la superstición
Que la mujer, que se retrate
Junto a un espejo y un ramillete de hortensias
No se casara nunca (jamás)
Por eso las mujeres odian estas flores
Ni mucho menos desean tenerlas en su jardín
Por su puesto, las flores no odian
Hay otras que han optado
Por tener una larga vida, junto estas flores
Por supuesto, no creen en las supersticiones
O si… quien sabe.







miércoles, 18 de marzo de 2015

¿Nieva?. Si...



Nieva, si…
Y todo se cubre de blanco
¿No es el blanco el color del olvido?
Entonces la ciudad desaparece
Y todos vuelven a escribir sobre la nieve
Te quiero, sin recordar
Que ya lo habían escrito
Antes.





domingo, 15 de marzo de 2015

¿Que se lo ofrece?




¿Que se lo ofrece?
Un revolver con una carta
Donde esplique, porque me he quitado la vida
Un momentito. ¿El revolver es para llevar?
¿O piensa usarlo en el establecimiento?
…Mire que tenemos clientes, Por favor
Con recato, que no queremos escándalo
Ni mucho menos salir en los diarios
Si usted quiere, tenemos una mesita más discreta
En el fondo, sin la mirada de curiosos
A media luz, hasta sin música
No gracias, me gusta ver pasar la gente
Su deambular, continuo, indiferente, me anestesia
La ciudad es para mí un poderoso narcótico
Salir por sus calles, perderme
En su red de entramados de pasillos y edificios
Sentarme en una mesita de un bar
Y pedir un arma y una carta
Que esplique todo
Quizás el revolver no sea necesario
La tarde haga el resto.








jueves, 12 de marzo de 2015

Extraña enfermedad




Extraña enfermedad
La de la bella durmiente
El problema no es que duerma demasiado
Si no donde despierta
Soñar, dormir, dormimos todos
Pero no todos nos despertamos, en el lugar soñado
Si sueña que esta paseando, por las callejuelas de Paris
Ella despierta en las callejuelas de Paris
Si sueña esta en Tokio ahí es donde despierta
No importa si apenas unas horas
Estaba durmiendo del otro lado del mundo
Ella despierta en el lugar que se reconoció soñando
A veces sueña que esta en su casa
Eso no le ocasiona ningún inconveniente
Salvo el hecho de despertar en la cocina
O el palier del departamento
O en la escalera o arriba en la terraza
Soñar, le ocasiona demoras en el trabajo
Inconvenientes con las de obligaciones contractuales
Incomprensión, celos, enconos familiares
Acostarse adormir una inofensiva siesta de veinte minutos
Le repara todas clases de inconvenientes, inimaginables
Volver después una semana
A donde había quedado apenas uno quince minutos durmiendo
Es algo muy desconcertante, para cualquiera
Encontrar el hilo de una vida normal
Es para ella una tarea ciclópea
Si tiene una reunión a primera hora
Debe encontrar un teléfono, y llamar
No importa donde este
Y posponerla para lo más pronto posible
Eso quiere decir
Hasta que vuelve a soñar que esta en Buenos Aires
O a la salida de un próximo vuelo
Previa visita a la embajada
Explicar el motivo por el que se encuentra en el exterior
Sin pasaporte ni pasaje ni estadía
No importa si duerme atada a una cama
o si se acostó en una habitación, cerrada en un laberinto
Ella cada vez que sueña vuelve hacerlo
Se evade de la realidad de un plumazo
Esta noche soñó a pocos kilómetros de donde vive
Pese a todo, no tuvo demasiados inconvenientes
Vuelos de avión, pasaporte vencido, policía aeroportuaria
Un par de horas en tren y un viaje sentadas en el asiento
Trasero de un colectivo
Para reanudar un día, como todos los otros
Como los que soñó, cualquiera hija de vecino
Ella no tiene la culpa, que en pleno marzo
Posea un calor de locos
Se acuesto así sin nada
Y se haya levantado aun sin menos
Su enfermedad le ocasiona demasiados contratiempos
No obstante, no le priva de conocer el mundo.







martes, 10 de marzo de 2015

No quiere que le regalen una cartera



No quiere que le regalen una cartera
Ni mucho menos
Que le obsequien la plata, para comprarse una
Quiere que le regalen un cerdito, de veras
Uno que no se hayan comido para navidad
O que no hubiera crecido todo este tiempo
O que no sirva para una cena
Porque tiene gusto a yeso
Que la acompañe todas las tardes
A ver vidrieras.







viernes, 6 de marzo de 2015

Tiene muchos amigos




Tiene muchos amigos
Ninguno se llama Juancho
Ni es una lagartija
Tiene muchas carteras
Pero ninguna esta viva.
Si… si, bueno eso es muy triste
Yo también siendo, como lo cuentas
No me sentiría querido
Hacer una torre bien alta, me haría feliz
Así desde donde uno este
Se podría ver la ciudad
Y vendría gente de todos lados
Para ver donde nace la torre
Y señalarla así con el dedo
Allá viven mis amigos
Una torre con pie de cemento
Si, si… ¿Quien la haría?
…Yo le tengo mucho miedo a las alturas
Me la pasaría todo el día, viendo la lejanía
…Yo no se volar
A mi el metal me da escalofríos
Me hace chirriar los dientes
¿Y donde la haríamos?
No hay sufriente lugar
Para hacer una torre tan alta
Proyectaría mucha sombra, sobre el suelo
A mi me gusta los jardines a pleno sol
Los árboles me gustan, no tanto las torres altas
Me hace doler el cuello
Tendría que ir muy lejos para sacarle una foto
Me la pasaría yendo y viniendo
En otoño hay muchas nubes
Y niebla a ras del suelo.






lunes, 2 de marzo de 2015

Su pelo, lo único que le he visto




Su pelo, lo único que le he visto
Que pude juzgar impostado
Algo que le lleva tiempo cuidar
Acicalar frente a un espejo
su cabello es lo único que denota cultura
un estrato de tiempo, una moda
Porque creo, que no habla
Y si hablara, derrumbaría su magia
Como un mazo de naipes
Arroja el viento en nuestra cara
Habla, y será una mujer
Ruge, gruñe, continuara siendo una fiera
Lo demás, de ella, es animal
Toda ella es animal, y nadie se ha dado cuenta
Que además de las plantas que nacen por que si
De los pájaros que nadie alimenta
Que nadie ha traído, solo su instinto
Pasa ella, lentamente, sin ninguna prisa
Llevando a su cría de la mano
Sus grupas negras como la de una pantera
Que vaya saber uno porque designio
Perdió su cola, su rabo alargado, como una estola.













domingo, 1 de marzo de 2015

¿Cómo escribir sin tropiezos?





¿Cómo escribir sin tropiezos?
¿Como escribir mientras se camina?
Hay palabras que fueron escritas como para uno
Y uno las hace como si fueran propias
Y uno se apropia de esas palabras
Que distan tanto, que sean de nosotros
Y uno pelea por esas palabras y se enamora de esas palabras
Cuando realidad, es uno el que las lee, por ejemplo
La gente cree que la Biblia fue escrita para ellos
Y se llaman a si mismo “creyentes”
Cuando en realidad, dios escribió la biblia
Para los caracoles.
Que nunca aprendieron a leer
Y se quedaron a mitad de camino
Entre la escuela y un parque
Por eso yo soy de una flor
Porque una flor nunca te va a decepcionar
Porque una flor es siempre una flor
De aquí a norteamérica.









domingo, 22 de febrero de 2015

Primero y antes de que comience a disertar, diré






Primero y antes de que comience a disertar, diré
Que tiene figura de mujer, más que de niña
Sus pechos de una reciente pubertad
Vientre bien perfumado, por la liguera flor de su ombligo
su pubis hundido, oculto de las miradas
un trasero sinuoso, movedizo, más duro que una nuez
Su rostro luminoso, por fugaces pensamientos
que no comparte, que se los guarda para sí
como el lugar de donde vino
Si se le acerca bien una lupa
Tiene gestos y hasta se podría decir carácter
Es pequeña pero volátil
Es tan ligera que cabe en una de mis manos
Puede subieres a uno de mis dedos
Y frotarse en uno de ellos, tan largo rato
Hasta quemarme, ponerlo al rojo vivo, como un florín al fuego
Incluso mi dedo más pequeño, no cabe en sus grupas
Así que no pedimos consumar el amor
Tiene alas y puede llegar al techo
Antes que una mirada
Trepa del suelo a mi boca
Sin darme tiempo a un respiro
Le encanta comer, de la misma mesa
Con ambos pies en el plato
Servirme con tenedor más grande que ella
Como se alimenta a un buey, con un fardo de pasto
Mirar la tarde, dentro de una taza de leche
subida a una galletita surtida
Su letra es tan pequeña, que puede escribir de noche
con una luciérnaga en la mano
Puede llegar hasta el otro lado del mundo
y volver en el mismo instante
que se produce un pensamiento.
Con una ciruela, en ambas manos
Aunque aquí sea invierno
y ya no tengamos ni un recuerdo del verano
Si tiene frío y ve su rostro demasiado pálido
Ensombrecido por la sombra de un edificio
Más alto que una palmera
Puede subir hasta lo más alto, hasta encontrar al sol
Despertarlo de su manto de nubes
Y traerlo de nuevo a  tierra
Conoce todos los rincones del mundo
Más no distingue los grandes edificios
La manivela de todas las puertas
pero niega para sí la razón de las murallas
Ve la luz más solitaria en una ventana
Pero desconoce  el nombre de las estrellas
tiene anteojos de sol y una sombrilla
donde se recuesta por las madrugadas
bajo rayo de luna, en el recodo
que le deja una claraboya de la cocina
con la misma seriedad y oportunismo
que se toma sol en una playa de una costa
más concurrida
Puede hacer de todo, excepto crecer.






domingo, 1 de febrero de 2015

Soy Diez millones quinientos noventa y siete mil seiscientos sesenta y uno




Hola, soy Diez millones quinientos noventa y siete mil seiscientos sesenta y uno
Mis amigos me llaman, seiscientos sesenta y uno
En el trabajo todos me conocen, como Quinientos noventa y siete mil
Mi mujer, Cinco millones doscientos veintitrés mil doscientos doce,
Cuando se enoja conmigo me llama
¡Diez millones quinientos noventa y siete mil seiscientos sesenta y uno!. (Así, todo seguido, sin saltear un número ni coma, y me mira, como si tuviese una autoridad sobre mi)
Vivo en la calle Novecientos treinta y tres, que es el Número
De unos de nuestro más querido patriotas
Que nos libero de los reyes Melchor Gaspar y Baltasar
Y de sus nombres y prerrogativas y coronas
Todas nuestras calles y ciudadelas, escuelas, edificios, barriada en general
Tienen Número de artistas, personalidades públicas, de la cultura y de gobierno
Todos llevamos un número como nombre
“¡ Ma, me voy a la casa de Treinta millones novecientos cincuenta mil quinientos doce !.
…Bueno pero llama cuando llegues.”
Los negocios tienen número en su fachada, esta el Doscientos Veinte dos, o el Treinta y Cuatros, el Seiscientos Sesenta y Seis (que es una cadena de supermercados)
Nuestros animales los llamamos por números de dos cifras
Nunca se nos ocurría llamarlos,
Por una marca de nacimiento
parte del cuerpo que nos llame la atención
destreza física, color de piel
si no por un número, que nos gusta o nos hace retrotrae a nuestra infancia
¿Que mascota no nos recuerda que fuimos niños ?
Dios creo al hombre y lo llamo Uno.
Luego de su costilla creo a la mujer y la llamo Dos
Dos y Uno, tuvieron un hijo que le llamaron Tres
Luego Tres tuvo dos hermanos Cuatro y Cinco
(Acá en este punto. Se nos complica la religión, porque nunca supimos, bien
Con quien se tuvieron sus nupcias, Tres, Cuatro y Cinco
¿ si no había nadie mas que ellos, en el mundo?
Si se casaron entre hermanos (ya que no había primos)
¿Como se llamaba la novia de Tres?
¿O si era novio?
O si Uno abuso de Tres y Dios se lo permitió, y Cuatro se acostaba con Dos o si Seis venia siendo, el hijo de ambos.)
Provenir de una rama tan degenerada no nos conmueve lo mas mínimo
Ni nos hace sentir superiores
Es como una mancha que traemos desde que somos tigres
Para nosotros es algo más que común
Como quien dice sagrado
A veces confundimos los días con nuestros meses
Uno del Dos del dos mil quince, es para nosotros los que para ustedes
Es el primero de febrero, de este año
Nuestros meses tienen número de nuestros primeros ancestros
Que Adán se llame Uno, me resulta mucho más cercano
Que como que yo me llamo, Diez millones quinientos noventa y siete mil seiscientos sesenta y uno.






domingo, 25 de enero de 2015

Hay una enfermedad




Hay una enfermedad
Que nos hace escupir continuamente
No hay ningún sitio para escupir en el baño
Esta el bidet, la palangana con amplio espejo
El inodoro y una bañera tras un cortinado de hule
No hay un sitio donde escupir
Nos olvidamos de poner una escupidera en el baño
El abuelo escupía en el piso
Donde yo jugaba.
No juegues en el piso que esta sucio
Me decían las mujeres, que tenían aberración a la suciedad
Y no tanto a los juegos
Nunca se ponían de acuerdo
Cuando era tiempo de ensuciar
Y cuando era el tiempo de limpiarlo
O nunca terminaban de limpiarlo
Cuando ya se había ensuciado
Yo siempre voy mirando el piso
Para ver si encuentro algo
Me decía una señora
Que había encontrado una fortuna
Buscando moneditas
Cuando no se acostumbraba tanto, mirar a los ojos
A mi también, le digo tratando de compartir alguna fortuna
Los pisos de la estación, están llenos de recuerdos.






viernes, 16 de enero de 2015

La domadora




La domadora
¿Que doma?
…Hombres
Hombre de toda clase y profesión
Todos los días se mete
Ella misma en la jaula
Y los adiestra, los hace saltar
Les enseña piruetas
A llorar como gatitos
Los sienta a tomar la leche
Les lee un cuento
Los hace rezar
Y los acuesta a dormir
Les da un besito, y les dice que los quiere
Un día se olvido el látigo
Y las medias de seda
Ese día, fue el primero y el último
Que sintió, que estaba dentro de una jaula
Ella también atrapada.








miércoles, 14 de enero de 2015

Truco para dormir en un árbol





Truco para dormir en un árbol
En una pequeña ciudad
Digo pequeña por que en las grandes ciudades
La gente vive en edificios altos
Y eso es como dormir arriba de un árbol
Por eso la gente se va vivir a las grandes ciudades
Porque en las pequeñas ya no hay árboles
Y la gente tiene que tener dos casas
Una para tener televisión, heladera
Y otra en una ciudad más lejana
Para tener un árbol, pero la gente de las grande ciudades
Además de dormir como arriba de un árbol
Tienen un buen sueldo, aguinaldo, vacaciones
Todas esas cosas que en las pequeñas ciudades no existe
Bueno, si usted vive en una pequeña ciudad
Y no tiene un árbol donde hacerse una casa, donde dormir
Se busca un laurel no importa que no sea demasiado grande
O si no es un laurel vasta que sea una planta de su agrado
Y le corta unas ramas, una cuantas, seis son suficientes
Y las deja caer, como si fueran estrellas
Sobre la cama que duerme comúnmente
(si tiene dos, la que usa para dormir por las noches)
Y ya esta, usted puede acostarse sobre las ramas cortadas
Y creara que es feliz, abra pasado toda una noche
Durmiendo bajo las estrellas, arriba de un árbol.
Tendrá toda la razón de que usted es más un primate
Que un hombre.









lunes, 12 de enero de 2015

Equus




Si esto fuese un gran establo
Y no, lo que nos dijeron que es
Un criadero de animales
Donde nos cuidan, algunos para compañía
Otros para trabajos forzados, mover roca
Arar campos, los más osados
Para la guerra, correr carreras
Y los que ya no le servimos
Nos sacrificaran, para proporcionarles alimento
…estoy esperando que se distraigan
Quien nos cuida, para escapar
¿Escapar?, me dicen los otros
Que hasta este momento me escuchaban
Con atención, como si el oído le sirviera
Solo para escuchar órdenes, lo conocido
Y no lo que jamas se escucha
lo que pasa inadvertidos a sus oídos
La sola razón de escapar
Los pone tensos, nerviosos
Como si hubiese entrado al establo, una serpiente
¿Y dónde vas a ir? Me preguntan
Con sus ojos bien abiertos, incrédulos
incapaces de creer, por si mismos
Como si ya no recordaran
Cuando eran libres.










domingo, 11 de enero de 2015

Enero




Enero, ¿Por qué no llamare Enero?
Enero por primer nombre
Luego el segundo y después mi apellido
Enero, quiero morirme con ese nombre en tu boca
Enero… Febrero, Marzo…
Que cada mes me llames por su nombre
Quiero ser tu año nuevo
¡Vasta de política!
Hagamos una cama de cuatro patas
Con un colchón de agua
Y el cielo de mar
Suelos de arena, médanos
No hay nadie
No hay ojos
Dios se ha olvidado de este lugar.