viernes, 16 de octubre de 2026

Hemos creado un edificio

Hemos creado un edificio,
una corporación.
En cada piso hay un universo,
en cada departamento hay un mundo,
cada puerta una realidad paralela, única, inexplorable
para nuestra investigación y entretenimiento.

Está el mundo donde impera la ley del más fuerte;
el de la ley del más justo;
donde no hay guerras ni leyes;
donde no han descubierto cómo someter al fuego,
no hay tribus, no hay ganados.
Un mundo donde la gente camina, camina
sin conocer el descanso,
no han aprendido a detenerse
donde se muere de agotamiento
y cansancio.

Y está este otro, donde no se camina ni un metro:
los hombres han desarrollado en su cuerpo
el poder de la fotosíntesis.
Tienen hojas y un tronco leñoso, se parecen a los árboles;
solo que estos no necesitan del viento
para mover sus ramas.

Y este otro que hemos creado recientemente,
que ha tenido altos niveles de audiencia.
Este mundo tiene la particularidad
de que no hay mujeres:
solo hombres, ancianos, jóvenes.
Pero nos hemos ocupado
de informarles, con historias, leyendas,
daguerrotipos, de lo que es una mujer,
qué se siente, con lujosos detalles,
de la cercanía, de la presencia
de su sexo;
acostarce con una mujer
con una, con dos o con tres
o varias a la vez.
No hay mujeres,
pero es en lo único que piensan,sueñan, desean.
Se enferman, se curan
pensando en ellas.
Hemos creado un paraíso
ficticio, imposible de realizar.
Hemos creado miles de adanes
hambrientos de una manzana.




miércoles, 14 de octubre de 2026

A veces tengo unas ganas

A veces tengo unas ganas
irrefrenables de ir tras de una manada,
a un Movistar Arena,
perderme en la multitud de un estreno de Marvel,
o peor aún, de comprarme un iPod nuevo.
De correr tras la protección
que da una manada hasta el poniente.

Sé que todo esto es pasajero.
Que al iPod 11 le seguirá el iPod 12.
Que la camiseta de un equipo
cuesta mucho más, a la víspera de un campeonato
que en las postrimerías de su derrota.

Que estas ataduras son momentáneas.
Que estas cadenas de licántropo
son hasta que la luna se acalle.
Que estas rejas, más que apartarme del mundo,
me protegen del afuera.
Que a veces soy el lobo y otras más
me toca ser de cordero.




lunes, 12 de octubre de 2026

Los habitantes del hoyo

Los habitantes del hoyo
vivimos en la oscuridad,
que sería perpetua
si no fuera por este hoyo
que está sobre nuestras cabezas,
sobre nuestro cielo.
Centro, concavidad
donde la luz del sol
nos penetra.

Adoramos su luz,
la luz del hoyo.
Le hemos puesto un nombre,
señal de que nos pertenece,
es nuestra.
Vivimos en un agujero,
sucumbimos, perecemos.
Se nos va la vida
tratando de entrar en otro.




viernes, 9 de octubre de 2026

Qué hacés, Pelusa

— Qué hacés, Pelusa
No te había conocido.
Sabés, ando un poco rengo,
el veterinario me dijo
que es la cadera.
Me cuesta un montón saltar la tapia;
si no me ayudan, no salgo.
¿Y vos adónde vas?

—Voy al cole a buscar a la piba,
a hacerle un poco de fiesta,
moverle la cola.
Siempre se le cae un dulce, un chatrán,
o me tira con una pelota.
Volvemos a los gritos, corriendo, saltando por la vereda.

—¿Viste lo que le pasó a Colita?
—No, ¿qué le pasó... al turro este?
—Lo adoptó una señora de Barrio Norte.
—No, no me digas...
—Sí.
El primer día lo bañaron y le cortaron el pelo.
Le dieron no sé cuántas vacunas
que nunca se le habían dado.
Y para terminar la fiesta, lo castraron.

Él está bien, me dijo los otros días
moviendo la cola.
Lo vi por Plaza San Martín,
no pudimos hablar mucho
porque la tipa le tiraba del collar,
no le dejaba que hablara conmigo.
En pocas palabras:
me dijo que está bien,
que duerme en un sillón
sobre una manta. El tipo extraña la calle,
se le nota en la cara.
Extraña revolcarse en la tierra, oler a perro muerto
y por las mañanas chumbear al diariero.
Qué se le va a hacer...
Qué poca dignidad
Lo que hacen
las personas por un plato de comida.