lunes, 2 de marzo de 2026

Pobres va a haber siempre

 

Pobres va a haber siempre


—Pobres va a haber siempre.
 Para evitar que esos pobres
 husmeen en la basura, 
vamos a triturar la basura
 en cada cocina, casa, departamento.
 Vamos a exigir la instalación
 de un triturador de basura: 
un mueble, aparato con afiladas cuchillas
 que estará conectado a un 
gran caño maestro que sacará
 toda los residuos de la ciudad 
a un cohete, a la estratósfera.
 —Ya que no podemos enviar
 a los pobres a la luna.
 —Porque nos tacharían de inhumanos.
 Enviaremos la basura a la estratósfera.

(Porque los pobres en la luna
se morirían; recordemos que en
la luna no hay oxígeno,
 ni subvenciones estatales).
Eso.
 Aunque podríamos probar:
 Con uno, que no tenga familia
uno guacho
que no tengo un lugar 
donde caerse muerto.
 con un pagaré y vale de comida,
 un ticket canasta, 
  …para ver cuál es su reacción.
 Como un experimento científico, dice usted. 
—Claro, por ahí se adaptan. 
Los rusos enviaron una perra al espacio exterior
 y nadie dijo nada. 
—Porque era una perra rusa.
 Eso de enviar animales al espacio exterior
 generó mucho rechazo en la opinión pública.
 No fue una buena propaganda.
 —Sí, la Sociedad Protectora de Animales 
es donde salen sus más acérrimos detractores.
 Los pobres no tienen ninguna entidad protectora. 
—Sí, en eso son mejores los animales. 
Son más empáticos.
 De solo ver un gatito solo,
 bajo la lluvia, con hambre y frío,
 a uno se le parte el alma,
 da ganas de llevarlo a casa, de arroparlo,
 llenar un tazón con leche tibia.
 …Ya tengo como veinte gatos.



viernes, 27 de febrero de 2026

Tulia y Stydio

 

Tulia y Stydio


Stydio sufre una crisis.
 Está siendo contenido
 por su amiga; ambos
 sentados en el mismo sillón
 de dos plazas, en una habitación
 despojada de prestigio y decoro:
 paredes limpias, sin un cuadro
 una araña con una tulipa quemada;
 mesa con tres sillas, ventana con cortinado
. Stydio dice: 
—Me abandonó.
 Ya no viene, hace meses que no sé de ella.
 Si al menos pudiera saber
 qué número va a salir esta noche en la quiniela,
 así pego una. Pero no me sale nada,
 todo me sale mal.
 Ya son más de las ocho
 y no se me ocurre ningún número.
 Así no voy a poder ganar
 nunca a la quiniela;
 por lo menos sé que esta noche
 no voy a perder.
 El juego no es ninguna solución.
 —No, solo el juego de rol. Quiero
 que, por unas horas a la semana, seas Tulia.
 Vengas a tomar unos mates, prepares la comida. 
Una o dos veces a la semana. 
Ahí tenés sus vestidos 
y unos apliques para que te aumentes
  las caderas y el busto. Acomódate el pelo
 y listo; vos déjate llevar. 
Tulia le gustaba escribir palabras, palabras
 que después unía, sin un motivo aparente,
 y así formaba poemas, que luego leímos
 en la penumbra de la noche. Y eso que Tulia 
era muy corta, limitada, a mi entender.
 Le decía
que con esas palabras no eran suficientes.
 Tulia,
 con una cebolla y una papa, te hacía una comida
 para diez personas.
 Con tan poco tenía dos estudios, tres posgrados,
 te hablaba en cinco idiomas y te manejaba
 cinco empresas desde la casa.
 Ahí tenés, te dejo sus vestidos.
 Para la semana, la personifiqué.
Ponele honda, es solo para poder olvidarla,
tenerla un poco más, de su perfume
en esta habitación, saber de sus preferencias.
Hasta podrías aprender a escribir
 como lo hacía ella, unos poemas.
 —Sí —dijo la amiga para conformarlo—.

 Pero cuando quiera venir como yo,
 digo, ya no como Tulia... 
—Eso quería avisarte —respondió Stydio—: 
cuando vengas,
 mándame  una esquela. No vaya a ser
 que ese día esté Tulia en casa
 y arme alto bardo.
 Porque no sabes, Tulia lo celosa que es.

miércoles, 25 de febrero de 2026

Hamburguesas

Hamburguesas


 

Hamburguesas 
un pan, cien gramos de res
 asada a la plancha, vuelta y vuelta.
 Pepinillos con aros de cebolla
 y un tomate en rodajas finas.
 Película
 un héroe y un villano,
 una trama con un desenlace
 y un final.
 Hamburguesas y películas
 son dos cosas que saben hacer
 los yanquis.


lunes, 23 de febrero de 2026

Stydio ante la justicia.

Stydio ante la justicia.




 Porque la identidad 
de un hombre
 está en sus palabras
 más que en sus retratos;
 por estas mismas me presento.
 Buenos días.
 ¿Quién soy? ¿Qué hago?,
 me pregunta usted.
 Y usted, que es la Justicia...
 me siento honrado
 de estar ante su puerta.
 Dirán 'la justicia de los hombres' 
como si existiese de la otra.
 Para mí, Dios y los hombres
 son la misma cosa.
 Nunca me hallé ante la justicia
 de los malvones; quizás
 una que otra avispa me picó
 con justicia alguna vez. 
quizás infligir el dolor a los otros
 sea lo mas justo en esta vida. 
como infligir su azar sea lo más poético.