lunes, 27 de julio de 2026

La mujer barbuda

La mujer barbuda
se afeita frente a un espejo
mientras la escucho que me habla
desde la otra habitación.
mientras se mira al espejo;
mientras más se mira,
más detalles, imperfecciones,
encuentra en su cara.
Me dice que sus cejas...
una es diferente a la otra:
mientras una es larga,y distinguida
la otra es vulgar
y más corta

Le sugiero que no se afeite,
que sus pelos son casi imperceptibles, en su rostro
que sus cejas, aunque diferentes,
ambas son perfectas,
únicas para su mirada.

Ella está convencida
de que hay otra vida mejor que la suya,
y yo estoy convencido
de que no se va a detener
hasta encontrarla.




viernes, 24 de julio de 2026

La mujer vampira

La mujer vampira
llega de noche,
nunca de día.
—No tenés que hacerte mala sangre —
me aconseja, con sabiduría,
que nunca leyó en una revista de psicología.
Son siglos que juntan el polvo
en sus alas.

—Entregaste tu alma
a una mujer vampira —
me dice aterrorizada una amiga,
con un iPhone sobre la mesa.

La mujer vampira
va por el aire,
cruza los mares.
Percibo la sal en su boca,
el frío del témpano en su piel.
—Solo me pide un poco de mi sangre.
Eso del alma es pura mentira —
me cuenta la mujer vampira—.
Un día morirás como cualquier hijo de vecina,
encontrarán tu cuerpo disecado
como una flor que se quedó sin su vida.
Me aguardarás por la noche;
siempre vendré,
como una gata hambrienta,
por una copa de tu sangre caliente.
Por un lecho frío de muerte
para dos.




miércoles, 22 de julio de 2026

Dibújame

—Dibújame
como realmente
me ven tus ojos.
A continuación ella
tomó su libreta de apuntes,
un lápiz HB2 y comenzó
a hacer unos trazos sobre el papel blanco.
—No vale mirar —me sugirió.
Y puse mi vista sobre el horizonte.

Noté que al final de la plaza,
cómo las voces de la ciudad
se comenzaban a acallar.
Los pasos de los caminantes
se hacían más lentos y aletargados.
Y las primeras farolas...
Algunos coches venían con sus luces encendidas
y las sombras comenzaban
a confundirse con una leve penumbra.

—Ya puedes mirar —me dijo.
Ahí estaba, en el papel mate,
los trazos de un insecto con seis patas,
con un simpático suéter azul,
con bigotes de gato y mirada soñadora.
Astutamente erguido
sobre dos de sus seis patas.
A punto de ser aplastado
por un gran pie
con la suela agujereada.




viernes, 17 de julio de 2026

Stydio no se siente solo

Este resumen no está disponible. Haz clic en este enlace para ver la entrada.