Ve este pasto,
esta gramilla
con la que usted,
a veces, se limpia los zapatos;
en la que su perro
adopta de baño.
Este cualumque pasto
me recuerda, a veces
—no siempre—,
cuando me acerco en silencio,
que no todo lo hizo el hombre.
Disculpe las molestias.Prueba actualizar la página para ver si todo vuelve a la normalidad.
Ve este pasto,
esta gramilla
con la que usted,
a veces, se limpia los zapatos;
en la que su perro
adopta de baño.
Este cualumque pasto
me recuerda, a veces
—no siempre—,
cuando me acerco en silencio,
que no todo lo hizo el hombre.
Una casa a las afueras de la ciudad, con un pequeño cementerio medieval adosado a su parque; con unas cuantas tumbas de piedra al lado de un árbol que desprende su follaje otoñal al suelo.
Moran alli, viejos ancestros, que vinieron a conquistar esta tierra con biblia y espada, e indios que se hicieron una cena con ellos.
Descansan en un sueño eterno, donde por las noches, flotan sábanas sin que haya viento, y donde el amor, irremediablemente, se vuelve tóxico.
En los sótanos, el aire gélido se adoctrina con el encierro y baja la tensión de la luz cuando no hay consentimiento.
En el parque hay unas estatuas que no ven, no escuchan ni dicen nada.
Hay unas ranas que le hacen corro al silencio y unos pequeños grillos que cantan;
viven, todavía no se han muerto.
Muy por debajo,
como hablándole al cielo:
—Perdónalo, Jesús.
Perdónalo, Diosito santo.
Perdónalo, Tata Dios.
Perdónalo, Pacha Mama.
Perdónalo, la recalcada concha de su madre...
porque no sabe lo que hace.
Y no te lo lleves ahora, Diosito.
Ahora no.
Haz que cumpla
su mision en esta vida, de mierda,
de sorete malparido.
que le toco vivir
Los domingos y días feriados
Se sabe que el servicio de transportes publico de pasajero
se ve reducido, a cada tanto o a la misma nada.
Así se conoció una pareja un día domingo,
esperando en una parada de colectivo.
Conversaron de la vida
y se dieron cuenta de que compartían afinidades
familiares y culturales.
¿Quién iba a saber que esa espera
los uniría para toda su vida?
Tuvieron hijos muy pronto;
con los años fueron tres o cuatro.
Hijos que crecieron en su intimidad,
estudiaron, crecieron, se enmasiparon.
Fueron Padres, padres que tubieron otros hijos
que conocieron a otros pares,
que formaron pareja
parejas que tubieron familias
que le hicieron abuelos.
Abuelos con nietos y bisnietos...
Y el colectivo siguía sin venir. La vida pasa volando.
Se dijo un día el uno al otro, con esa mirada que solo
tienen los que compartieron una vida de espera
esperando un colectivo, que nunca pasó..
Por suerte o por desgracia,
...vaya uno a saber,
como bien dice, el saber popular
que mas sabe por viejo, que popular
todo pasa en la vida...
salvo ese colectivo
que se espera.