lunes, 28 de septiembre de 2026

Se que en algún lugar

Se que en algún lugar
guardado deben estar
a la espera de que los tiempos cambien
o que alguien arrepentido,
suba al altillo
o descienda al sótano a buscarlos.
Pues todavía quedan registros fotográficos
de antiguas reuniones, cumpleaños, celebraciones.

Afortunadamente los tiempos cambian.
Allí tienen a mi abuelo,
que por costumbre, buena o mala
—depende del cristal con que se la mire—,
tenía la costumbre
de incursionar en períodos largos de caza .
Según decía , como parte de su memoria ancestral.
En cada incursión, escapada al Amazonas, África
o al Impenetrable, volvía con convoy,
vagones de trenes repletos
con sus trofeos que colgaba en nuestra casa,
ubicada en las afueras,
donde la familia huía del centro a pasar el verano.
En esa casa amplia, amoblada,
estaban exhibidas las antiguas incursiones
que desde su juventud temprana realizaba.
Ojos de vidrio incrustados en cuerpos disecados
de jabalíes, rinocerontes, elefantes, búfalos, nos miraban desde edad temprana.
Esta costumbre, aunque criticada,
fue aceptada como algo excéntrico,
que a la vez daba una pátina distintiva
y de prestigio a la familia.

Lo malo vino a suceder, cuando murió la abuela.
Dicen las malas lenguas, de un disparo en la cabeza,
Otros, dijeron de muerte natural
y están los que negaron su muerte.
que no murió, " Que paso para el otro lado".
El abuelo, con críticas severas de sus hijos,
yernos y hasta de un obispo
que comúnmente nos visitaba
como si fuera parte de la familia,
embalsamó el dorso de la abuela.
Con una mirada salvaje, casi sanguinaria,
que para el común de los mortales era desconocida.
Inflamó sus pechos de manera exagerada,
como una amazona extraída
de una isla lejana a nuestro conocimiento.
Entre otros trofeos, según mi abuelo, este del centro
destacaba por su altura y ubicación:
fue de lejos, su presa más preciada.

Luego los tiempos cambiaron,
y estos trofeos se fueron bajando
de uno en uno,
inclusive el del pez espada.
Aunque mi abuelo no era un asiduo pescador,
estaba en la casa.




viernes, 25 de septiembre de 2026

Los familiares cercanos

Los familiares cercanos
del señor Raymundo Torres, de 92 jóvenes años,
fueron reunidos en la escribanía
sita en Monteagudo, 4.º piso C.
Dicen los que hablaron con el que suscribe
que, apenas entraron a la oficina, encontraron
a su tíotataraabuelo sentado en una silla de ruedas
que utiliza comúnmente para sus largos traslados.
A su lado encontraba una jovencita de unos veinte añitos
bien cuidados, al cuidado de tu tíotatarabuelo.
Estaban citados allí para leer su último testamento;
no el último de hace dos o tres meses,
que de ahora en más queda anulado.

En este nuevo testamento dice el tío
—que de ahora en más vamos a llamarlo así—
que, viendo que la vida tiene un único desenlace
y que la muerte lo acechaba últimamente,
decidió juntar valor y proponerle
a la señorita Jacinta Del Solar Pérez casamiento
y buenas nupcias. Ella, tan requerida en el poblado,
de ahora en más echará un polvo diario en casa,
disponiendo más horas para ejercicios de meditación,
pilates, TikTok y zumba brasileña.
«Sepan entender mi última voluntad,
ya que tuve una vida larga y sacrificada;
por lo menos desearía morir feliz en los brazos
de quien me ha amado, por lo menos
en mis últimas veinticuatro horas,
y no solo, tirado en el suelo como un estropajo».

Por su parte, la señorita Del Solar Pérez
—«Jachi» para los amigos—
dice que jura amar a su tíotataraabuelo hasta
que la muerte los separe; que por su aspecto y años
no será por mucho. Y si no es así,
tiene suficiente valor y buena salud
para sobreponerse a la adversidad,
y promete ante los presentes cuidar de él y su memoria
hasta sus últimos pensamientos.

Al terminar de leer la secretaria, junto con el escribano
se juntaron con los presentes, testigos, familiares, en un interminable abrazo;
lloraron con signos evidentes de emoción
y descorcharon un espumante
que tenía el tíotataraabuelo guardado bajo la manga.
Y se fueron todos a una fonda de tenedor libre,
comieron y bebieron como si no hubiese un mañana.




miércoles, 23 de septiembre de 2026

LOS SUEÑOS DE DE NEPTUNO. Hoy Pornografia.

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lunes, 21 de septiembre de 2026

Da tanto fastidio que te quieran

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