viernes, 22 de mayo de 2026

...Yo avisé

Eso que se lo dije como mil veces
a la dueña de casa:
que colocara una calcomanía
en los vidrios de la ventana,
porque los pájaros vienen volando,
confunden el cielo
con el reflejo del cielo en la ventana
y se la llevaban puesto.

Siempre hay un pájaro muerto
bajo esta ventana. Señora, póngale una
calcomanía del lado de adentro de la ventana.
por lo menos, para que los pájaros vean
que es un vidrio, y no el mismísimo cielo.

Hasta que una mañana
encontré un ángel caído
con la cabeza partida y un ala medio estropeada
del golpazo. Quedó un manchón en la ventana;
no era sangre,
porque los ángeles no sangran.

Esta vez no llamé a vida silvestre
porque no fue necesario:
enseguida vinieron los del Vaticano.
Mientras se lo llevaban, me dijeron
que se les escapó de un fresco
de una basílica cercana.

Ahora espero que me hagan caso.

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