De a poco me voy
acostumbrando a no ver,
a convivir en la oscuridad.
Los objetos que van perdiendo el miedo
van reapareciendo,
como si la misma oscuridad
que los retenía
los fuera soltando.
...más ciega la luz.
¿Qué has ganado?,
me pregunta el tiempo,
señalándome en la noche
la luz, que se asemeja al día.
Tanto, tanto insistir por ella.

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