El pasto está alto, encorvado.
Se tuerce con el peso.
De una gota de rocío
Es una farola de cristal.
Sin su luna, ni su noche.
Has puesto unas gotas en mis ojos.
De congoja y llanto
Que curvan, por un decir, mis pestañas.
Estuve llorando en el jardín.
Pero a vos, ¿qué te importa?
Vos creerás que es rocio
Curva las hojas de los pastos.
Y todo lo que escribo
Y nunca es para tanto, mi aflicción
Que de cristal no son las farolas.
Y mis lágrimas no ennoblecen.
Lo que espiro.
Disculpe las molestias.Prueba actualizar la página para ver si todo vuelve a la normalidad.
lunes, 2 de diciembre de 2024
El pasto está alto
miércoles, 27 de noviembre de 2024
Ella no
Ella no te quiere.
Ni un poquito
Ni una hora, ni un minuto.
Ni un segundo vislumbra la hoja.
En su retina
Presta atención en los anuncios.
Que hay en la revista de poesía.
De lo conveniente de tener el pelo suave, docil.
De las alegrías tomar siempre
del pico de una gaseosa preferida
La tecnología, nos hará felices
De los exóticos que son los autos de lujos
de líneas deportivas y mirada de lince
Que Europa siempre Europa
Y el tiempo no pasa.
Más cuando uno tiene recuerdos.
Viaje ahora, pague después
En doce meses
sin interés, ni comisiones,
El dinero vale el doble.
Si nosotros lo administramos
Duerma tranquilo y ponga el futuro
en nuestras manos.
Taladra los anuncios en las mentes dormidas
viernes, 22 de noviembre de 2024
Al este y al oeste.
La semana que pasada Romina
Maldecía a María Elena Walsh.
Por culpa de uno de sus poemas, contesto mal
En uno de esos programas de preguntas y repuestas,
Que uno puede ser millonario, respondiendo afirmativamente.
Un cúmulo de preguntas
Ella confió que las flores del jacaranda eran celestes.
Porque en unos de sus poemas, así la artista, lo asevera.
Nunca supo que un poeta, es capaz.
De vender su alma al mismísimo infierno
Por una buena rima.
Que las palabras de un poeta
Pueden ser de color celeste o lila.
Tan cambiente son como el color de sus ojos.
dependiendo de la luz con la que uno los mira.
De qué vale ganarse un millón de dólares.
Si no se sabe de qué color son las flores del jacaranda,
miércoles, 20 de noviembre de 2024
Siempre da pena ver, las persianas de los negocios cerrados.
viernes, 15 de noviembre de 2024
Un meteorito cae sobre la tierra.
Un meteorito cae sobre la tierra.
Aunque parezca asombroso
El meteorito no cae. Se queda flotando como una nube.
No se hunde ante nuestra más profunda indiferencia.
Ni lo mosquea nuestros agravios e insultos.
Alguien le puso una correa y lo llevó a pasear.
Molesta a los que quieren un día de sol
Ver el cielo sin una nube, o estrellado.
Él se acerca, se acerca hasta ocultarlo.
Su superficie rocosa, de roca más liviana que el aire.
Estropea la mejor vista, de acantilado, de infinita soledad.
El meteorito nos ve, pero se pone siempre adelante.
De lo que queremos ver…
Aliviado porque no se haya estrellado contra el suelo que conocemos.
Ahora nos molesta esa presencia etería, de globo aerostático
Tiene voluntad, pues cuando se empecina
No hay viento que lo mueva
Cuando quiere quedarse
Fijo como un pariente molesto.
Nunca se va si encuentra un lugar.
Donde no pasa desapercibido
¿Habrá otros en otros lugares?
O es siempre el mismo.
El que sale en todas las postales.
miércoles, 13 de noviembre de 2024
Posibles paraísos, posibles dos.
lunes, 11 de noviembre de 2024
La mujer que vive detrás de un escritorio
Hace un tiempo que voy a una oficina…
A retirar unos turnos,
A renovar recetas.
A perder el tiempo.
Hay una señorita que trabaja allí
Detrás de una mampara o de un monitor.
Obserba tablas, resibe consultas, da turnos.
Siempre que fui
Solo le pude ver tan solo su torso.
Su rostro joven, su pelo lacio…
Callendo como una natural cascada.
Sobre su rostro.
Ayer le pude ver
Abandonando su escritorio
Llevando apuro, con un bolso pequeño.
Que se le bamboleaba,
Como el pendulo de un reloj antiguo
Sobre su cadera.
Vestía una blusa clara.
Que bien le combinaba.
Con una falda, motivos florales
Que apenas le cubría
Tres cuartas partes de sus piernas
De tanto verla, solo su busto
Se me había hecho la creencia.
Que de ella, se trataba de una sirena.
O la pariente lejana de un centauro.
Pero no, ya lo vi ayer.
Que solo era una mujer.
Que vive detrás de un escritorio.
Fue ayer que le pude ver.
Tan desprotegida y timorata…
Como un pez fuera del agua.
jueves, 27 de junio de 2024
Después de ver
domingo, 12 de mayo de 2024
Pero usted es joven.
domingo, 5 de mayo de 2024
Quizás un león
viernes, 3 de mayo de 2024
El abandonado