viernes, 26 de junio de 2009

El sfumato de Gioconda


En el rictus vislumbro tu sonrisa
La luna en cada una de tus fases
En tu armonía el silencio
Pero cuanto movimiento hay en el rostro que contempla
Mi razón desvaría y mi contento te aclama
¿Por qué nunca fuiste mía?
El porque del universo no los entiendo
Este estar cerca y sintiéndote lejos
Verte pero sin hallarte
Escucharte sin alcanzarte
Las antípodas del universo no las entiendo
Quizás en tu rostro encuentre la razón que me falta
Porque caréese de antípodas
Como la luz carece del frió
Hallo la luz en tu mirada y el frió en mis ojos
Soy la antípoda de lo que quiero
El sueño y la vigilia
El día y la noche el despertar y la quietud
El temple y el miedo

2 comentarios:

Esmeralda dijo...

Edu: No en las Antipodas, te pues entonces con quien he estado hablando.
Estas aqui al lado siempre.

Esme

eduprecidente (con c ) dijo...

Esmeralda, bien valió este poema, y los cien mil que he escrito, mis días y mis penas, si es para estar a tu lado.

Edu