martes, 13 de julio de 2010

Tundra



La casa es blanca
Y sus paredes son blancas
Y sin vidrios en ventanas
Nada ataja al viento
Que entra como si fuera su dueño

En pleno invierno
Es un témpano de hielo
Surcados por mares helados
Es una tundra que congela el aliento
Desierto helado es mi soledad intempestiva

Antes que yo llegara
El frío ya estaba
El es dueño y señor de esta finca
Yo no soy su huésped
Para mi no hay estufas
Alfombras, ni sillas
Ni Muebles de época

En estas paredes no vive nadie
Solo se oye el paso, de mi sombra
Mientras pienso como serán
Los que vivirán en ella
Luego que yo me vaya
Y se vaya conmigo el invierno.







Igloo Karen O and Kids

1 comentario:

Resistencias nulas dijo...

Tundras tras la cortina de hielo ... ¿o los espejos de la Dama de Shanghai?

Besoss, Edu :-)